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Rubén López Cárcamo, una vida entre la educación, la banca y la crónica PDF Imprimir E-mail
Escrito por Fabian Rivadeneyra   
27.02.2010
  • Casi un siglo de contar historias.

Por Gloria Pinto Mena

ImageEl profesor y Contador, Rubén López Cárcamo nació en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, el 3 de diciembre de 1917, hijo de la señora Elodia López López.  La primaria la cursó en el primer año en la llamada Escuela Colorada, él 2º. En la escuela municipal número 2 y del tercero al sexto grado en la Escuela Federal Tipo Camilo Pintado obteniendo el certificado correspondiente en 1930.  Al año siguiente se inscribe en la Escuela Normal mixta y preparatoria obteniendo en esta institución en 1936, el título de profesor de enseñanza primaria elemental.

 Trabajó como maestro de grupo de 1936 a 1944 en la escuela Dr. Belisario Domínguez de esta Ciudad de Tuxtla popularmente llamada Escuela del convento.  Durante el breve tiempo en el que estuvo en el magisterio organizo a los maestros de la zona  y sin fines sindicales sino únicamente con el sano propósito de ayudar en el mejoramiento  del trabajo de sus compañeros maestros, fue promotor junto con otros maestros del proyecto de las leyes de escolaridad e inmovilidad de las plazas del magisterio de Chiapas.   Este grupo presentó anualmente este proyecto ante la cámara de diputados hasta que en febrero de 1942, durante la gestión del gobernador Dr. Rafael Pascasio Gamboa, fueron finalmente decretadas  las cuales continúan a la fecha en vigor.

Por haberse dedicado a estas leyes como sus hijas, leyes a las que se consagró hasta culminar en el decreto mencionado, el profesor tuvo problemas  en su trabajo, por lo que se vio en la necesidad de presentar su renuncia aludiendo motivos económicos en marzo de 1945.  A la sazón se le propuso ingresar como empleado del Banco Mercantil de Chiapas.  En los primeros años de empleado del banco mencionado fungió como cajero en la sucursal Tuxtla.  Al ver que sus conocimientos contables no eran los adecuados para laborar en un banco se inscribe en la Escuela Bancaria y Comercial por correspondencia de la Ciudad de México, obteniendo el certificado de contador privado.

A partir de entonces el profesor López Cárcamo se desempeñó como empleado muy capaz de la institución que lo había acogido fungiendo como funcionario bancario y Gerente de Crédito.  El banco Mercantil  de Chiapas se ubicaba en ese entonces en la avenida central y 2ª. Poniente,  Precisamente en donde se encuentra hoy el Edificio Maciel de la UNACH.  Institución bancaria que en la actualidad es Bancomer.

Así durante 33 años el profesor ya con su nuevo título de Contador cubrió 33 años de su vida consagrada a la banca chiapaneca, radicando en diferentes lugares de la entidad: Tuxtla Gutiérrez, Arriaga, Tonalá y San Cristóbal de las Casas.   Fue ayudante de contador, luego contador Gerente de Sucursal y en 1959 como Auditor Residente y por ultimo como Jefe del Departamento de Auditoria de Crédito trabajo que tuvo que desempeñar en la ciudad de México, culminando con el puesto de Jefe de Auditoría de Crédito, puesto que ocupó en 1965 y del cual la Institución lo jubiló en 1978. Durante el tiempo que fungió como empleado del banco procuró la promoción de los propios compañeros, ayudándoles a escalar y a superarse en su trabajo.

Después de una ausencia de 40 años de su tierra natal, regresa a Tuxtla en 1986.

Sabiendo de sus habilidades para la contabilidad y manejo de personal, después de su jubilación, es invitado a colaborar en los negocios de la familia Zepeda Bermúdez concretamente en la papelería llamada Nueva de Tuxtla la cual prosperó notablemente durante el tiempo que estuvo al frente de ella.  Esta Papelería se encontraba ubicada en la Avenida Central.

Más  adelante se enteró del grupo  llamado Instituto de Reliquias de Tuxtla dirigido por la museógrafa Hilda Castañón la cual invito al profesor Rubén a colaborar en este instituto ubicado en ese entonces en la tercera calle oriente y segunda avenida sur, casa de la señora Laura Cano.  Este instituto cambio de nombre por el actual: Museo de la Ciudad en el cual colabora puntualmente los martes de cada semana, día de reunión del grupo de la Fundación Fernando Castañón Gamboa, junto con las maestras Martha Cruz Archila, Nancy Martínez,  Esperanza Torres Alegría, Rutila Mejía,  Gloria Pinto Mena, las secretaria Brilly Mendoza, la contadora Gladys Maza y la Directora Hilda Castañón Morell.

También se ha dedicado a escribir teniendo en su haber varios libros de incalculable valor para la sociedad chiapaneca: Antier cuando éramos menos, Tuxtla Gutiérrez, capital del estado de Chiapas, Con júbilo me jubilo, de Chile de dulce y de manteca, Baco, el santo trago, Homenaje a García Lorca, así también ha colaborado en muchos periódicos de la localidad y exitosamente también con crónicas en la revista Tuchtlán.  Es reconocido cronista miembro de la Asociación de Cronistas del Estado de Chiapas, A. C. asociación que por su trayectoria le entrega hoy el Pergamino “Bernal Díaz del Castillo”.

Dentro de todas estas actividades les diré que en el terreno familiar de lo cual el maestro es muy discreto nos ha platicado que está felizmente casado desde 1986 con la maestra María del Socorro Juan Betanzos que tenemos el gusto de conocer y siempre lo acompaña así como de sus hijos: Rubén, Jorge Arturo, Socorro Elizabeth, Patricia y Esperanza Guadalupe, los dos primeros de su primer matrimonio con la señora María Patrocinia León, matrimonio del cual enviudó en 1981.

Para la Asociación de Cronistas, para el Museo de la Ciudad y en todas sus intervenciones a las que se dedica el maestro y contador Rubén, es un honor que estemos participando en este merecido homenaje y muchas felicidades maestro, que Dios le siga bendiciendo con el don inefable de la vida…Felicidades y muchas gracias.
 
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